Inoperancia inaceptable

UN GOBIERNO QUE NO SUPO COMPRAR UREA HASTA HOY

En julio 2022, cuando ya habían fracasado tres intentos de compra en el mercado internacional, el presidente Castillo extendió el plazo hasta el 15-30 de octubre para que tal compra de fertilizantes se realice.

Una de las áreas económico-sociales donde el presidente Pedro Castillo puso especial énfasis, apenas empezó su gobierno, fue la agricultura. Pero uno de los componentes indispensables para ella son los fertilizantes.

Hemos tenido de todo en poco más de un año: la promesa de explotar los fosfatos de Bayóvar, el papel que tendrá la nueva refinería de Talara para producir insumos que servirán a la producción de urea, el empleo de guano de isla, etc.

Pero sobre la compra de la urea, que se prometió para agosto, muchas son las explicaciones, justificaciones y contramedidas pero cero realización. Y, de ningún modo, todo puede achacarse a las circunstancias internacionales.

A fines de julio, el presidente Pedro Castillo, mediante Decreto de Urgencia Nº 019-2022, autorizó al Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI) para que, a través del Programa de Desarrollo Productivo Agrario Rural (AGRORURAL), disponga de 348 millones 887 735 soles para la compra de fertilizantes. El plazo para la adquisición fue extendido hasta el 15-30 de octubre

El primer ministro, Aníbal Torres, acaba de anunciar que este 23 de octubre se otorgará la buena pro para la compra de urea a una empresa proveedora.

Pero Milton Van Hesse, que fuera ministro de Agricultura en el gobierno de Ollanta Humala, puso en duda aquello pues “va ser muy difícil que se materialice ese concurso [la adquisición de urea] porque ya qué postor internacional va querer participar en un proceso que ha sido cancelado tres veces”.

Afirmó que “se hicieron mal las cosas desde el principio”. Por ejemplo, “al haber seleccionado sucesivamente personas que no tenían las mínimas competencias profesionales para dirigir el sector. Y cuando digo esto, no me refiero solo al ministro sino, incluso, a todos los funcionarios debajo de él”.

Asimismo, precisó que se “excluyeron a los proveedores nacionales que hubieran sido los lógicos intermediarios entre el mercado mundial y el agricultor. Saben dónde se ubica el agricultor, qué necesitan, cómo llegar a él, tienen las redes de distribución establecidas y no salir a comprar a la loca al mercado internacional sin tener alguna experiencia para ello.”

Adujo también que estuvieron involucrados “ciertos intereses específicos para comprarle a un proveedor determinado tal como sucedió en la primera compra fallida.”

A inicios de setiembre, sin embargo, el presidente Pedro Castillo había achacado el asunto a problemas burocráticos. “Acabemos de una vez con estos errores burocráticos (...) que deben corresponder al pasado y también a los demás sectores, a los mandos medios de los ministerios que también se pongan al frente del país”, dijo en una ceremonia.

“Señor ministro, el fertilizante ya tiene que estar en las chacras, ya tiene que estar sintiéndole el agricultor, nuestros pequeños agricultores”, enfatizó el presidente Castillo apuntando a su ministro Andrés Alencastre.

Alencastre, el quinto ministro del sector en poco más de un año de gobierno, fue removido a pedido expreso de la Convención Nacional del Agro Peruano (Conveagro) a fines de setiembre. A principios de octubre asumió el cargo ministerial Jorge Luis Montenegro, pero los fertilizantes aún no llegan a los agricultores.