TRABAJADORES Y GREMIOS EXIGEN PROTEGER A TEXTILES

De marzo a junio, con Gamarra y demás dejados en la estacada, se permitió la entrada masiva de prendas chinas ¿Qué dirán Vizcarra, Zamora y Antonieta?

El presidente de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), Ricardo Márquez, indicó la urgencia de aplicar salvaguardias en defensa del sector textil y confecciones, pero respetando la normativa de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Tales salvaguardias son necesarias, sostuvo, debido al riesgo que representa la importación de prendas subvaluadas; y, para la preservación de 150 mil empleos formales generados por 15 mil mypes intensivas en textil y confecciones.

Que se recuerde, la SNI, durante décadas, no asumió la defensa de la industria textil nacional. En el dramático pedido de Gamarra, desde abril y mayo, por reiniciar sus operaciones, el gremio empresarial guardó prudente silencio.

Márquez informó que más 10 gremios –entre ellos la Coordinadora de empresarios de Gamarra, APIC, Asociación San Miguel de Gamarra y Asociación de confeccionistas de Gamarra y la CTP junto con la Federación de trabajadores de Tejidos del Perú– exigen la aplicación de salvaguardias y precisaron que el Ministerio de la Producción ha solicitado ya a la Comisión de Dumping y subsidios de Indecopi una investigación.

Así como lo lee: Recién van a investigar. Una política económica soberana, por parte del gobierno y sus ministerios involucrados --Economía, Producción--, habría significado tener a mano la data suficiente, y con antelación, para defender la industria nacional.

Márquez precisó que el sector productivo apoya al Produce en esta acción para que miles de pequeñas, medianas y grandes empresas puedan competir en igualdad de condiciones con los productos que ingresan al país. Sostuvo que estas medidas son urgentes luego de conocerse que entre enero y abril ingresaron US$ 523 millones en productos textiles y confecciones que representaron el 85% del mercado, frente a un 15% de la industria nacional.

La situación se agravó debido a que entre el 16 marzo y el 14 de junio, periodo en que la industria estuvo paralizada por la pandemia, ingresaron 45 millones de prendas de vestir a precios promedio que descendieron de US$ 3.11 a US$ 1.40 la unidad.