La dictadura hace agua

SEGUNDO CAMBIO EN EL GABINETE DE MINISTROS DE LA USURPADORA BOLUARTE

En medio de la aguda crisis y los crímenes que viene cometiendo la dictadura cívico militar ultraderechista, renuncian 3 ministros.

Grecia Rojas Ortiz ( Ministra de la Mujer), Víctor Rojas (Ministro del Interior) y Eduardo García (Ministro de Trabajo y Promoción al Empleo), renunciaron a sus cargos y fueron remplazados este último viernes.

En tal ocasión el primero en renunciar fue el Ministro de Trabajo Eduardo García, quien en su carta de dimisión señaló "Se requiere de un pronunciamiento del Gobierno que exprese el dolor que sentimos por la pérdida de las vidas de nuestros hermanos por las pérdidas que han sufrido esas familias. Se requiere que se pida disculpas a la población”, agregando: “La situación amerita un cambio de rostros en la dirección del país y de un adelanto de elecciones que no puede ya esperar hasta abril del 2024″. El barco se hunde y es mejor saltar antes de que esto ocurra.

La afirmación de la congresista fujimorista Vivian Olivos es una clara muestra de que los ministros responden a las necesidades de la ultraderecha golpista, la señora Dina Boluarte es solo un mascarón de proa a su servicio.

La repuesta rápida llegó de la congresista fujimorista Vivian Olivos, quien a través de su cuenta Twitter dijo “Cobardes no necesitamos, queremos peruanos valientes para combatir el terrorismo y dar estabilidad al país” una clara muestra de que los ministros responden a las necesidades de la ultraderecha golpista, la señora Dina Boluarte es solo un mascarón de proa a su servicio.

Un hecho saltante es que el nuevo Ministro del Interior juramentado por Boluarte, Vicente Romero, era un activista esmerado del fujimorismo, que junto a Keiko Fujimori, repartía calendarios del reo Alberto Fujimori, en la década del 90.

El antecedente de estas renuncias se remite al 16 de diciembre pasado, fecha en que Patricia Correa renunció a su cargo de Ministra de Educación, señalando que “La muerte de connacionales no tiene justificación alguna. La violencia de Estado no puede ser desproporcionada y generadora de muerte”.

Horas más tarde, ese mismo día, renunció quien fuera Ministro de Cultura, Jair Pérez, señalando “lamentables sucesos acontecidos en el país que tienen como saldo la irreparable pérdida de hermanos y hermanas, hacen insostenible mi permanencia en su gobierno”.

Cuando Pedro Castillo gobernaba, los ministros eran interpelados como parte de una política de socavamiento en el plan golpista del Congreso. Luego, los cambios de ministros, también eran criticados duramente por ser expresión de “inestabilidad política”.

A diferencia, hoy los ministros se van por sí solos, cuestionando algo que a todas luces es evidente: el asesinato a mansalva de compatriotas en la región sur de nuestro país. Ahora no hay interpelaciones. El asesinato de medio centenar de peruanos nada le importa a esta ultraderecha, que para reprimir las justas luchas sociales recurre a los crímenes y a la persecución, se ensaña contra el pueblo pretendiendo intimidar y escarmentar mostrando que son ellos los verdaderos y únicos terroristas.