SECTORES POPULARES DEL PERÚ SE MOVILIZAN A LA ESPERA DE DECISION DEL CONGRESO FRENTE AL TEMA DE “TRAICIÓN A LA PATRIA”

Luego de la marcha del 10 de noviembre denominada “La Toma de Lima”, sectores populares del Perú profundo continúan en pie de lucha en la capital frente a las intenciones golpistas del Congreso.

A diferencia de la marcha del 5 de noviembre, promovida por la derecha y la alianza fujicaviar, los sectores del pueblo que arribaron a la capital a defender la voluntad popular el 10 de noviembre siguen realizando marchas por las calles de Lima exigiendo el cierre del Congreso de la República.

Esta diferencia radica en la convicción por una causa justa. Mientras la gran mayoría de los marchantes del 5, fueron pagados o transportados en cómodos vehículos, y su “lucha” se suspendió hasta que se organice un nuevo tour golpista, los que vienen movilizándose por el cierre del Congreso y una Nueva Constitución se trasladan con sus propios y escasos medios, conscientes de que la lucha por la defensa de sus derechos demanda esfuerzo, constancia y sacrificio.

Ayer miles de manifestantes marcharon mientras la prensa cómplice de los afanes golpistas guardaba el más hermético silencio. Curiosamente, el 10 de noviembre los medios de comunicación oficiales brindaron una cobertura inesperada, el cual estuvo ligada —no por casualidad— con el anuncio de la suspensión de las actividades del legislativo porque “sabían que corrían un grave riesgo”, anunciaban una supuesta violencia callejera, que los hechos desmintieron.

La Asamblea Nacional de los Pueblos que reúne a más de 50 organizaciones y gremios sociales y sindicales ya se ha manifestado en contra la intención golpista del Parlamento de inhabilitar al presidente Pedro Castillo por 5 años por el supuesto “delito de traición a la patria”. Estaban dispuestos a movilizarse para el miércoles 16 de noviembre cuando el presidente Pedro Castillo debía asistir al Congreso de la República para ejercer su defensa frente a la acusación constitucional por “presunta traición a la patria. Sin embargo, la fecha fue cambiada a pedido de Castillo por no haber sido notificado oportunamente por el Legislativo.

En esta marcha no solo participan sindicatos y organizaciones congregadas en la Asamblea Nacional de los Pueblos, sino también muchas otras organizaciones y pobladores que se suman de manera independiente, incluso quienes siguen llegando del interior del país.

Sus principales demandas son: que el Ejecutivo cierre el Congreso y promueva una nueva constitución, que se impulse la Segunda Reforma Agraria y se haga una reforma integral del sistema de justicia y del sistema laboral, y por la nacionalización de los recursos hidroenergéticos.