Alerta con el nuevo peón del imperialismo

¿QUÉ BUSCA GUSTAVO PETRO EN VENEZUELA?

La prensa mundial catapulta a Gustavo Petro como interlocutor entre el norte hegemónico, y Latinoamérica y El Caribe. La reapertura de fronteras entre Colombia y Venezuela, fue sólo un anticipo de otros movimientos de fondo.

La magnitud con que la prensa mundial cubre las acciones de Gustavo Petro, flamante presidente de Colombia, van indicando, como lo sospechábamos, que se trata de una figura construida y que ahora buscan usar para sus fines.

Llamó poderosamente la atención la cobertura del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Colombia-Venezuela, que proyectaba la imagen de una suerte de ruptura con EE.UU. Fue EE.UU quien propició el aislamiento de Venezuela a través de Álvaro Uribe e Iván Duque; y el aumento de la conflictividad en la frontera colombo-venezolana. Recordemos el Plan Colombia y las 7 bases militares yanquis.

Enseguida, llamó la atención que colocaran a Petro como figura estelar de la protección de la Amazonía, lo que se ha prolongado en la Cop 27 de Egipto (6-18 de noviembre). Pero la grotesca proposición para que su cuidado esté a cargo de la OTAN, lo expuso demasiado pronto.

El juego de Petro se aclara aún más. En alianza con Emmanuel Macron, presidente francés y, como no, con Alberto Fernández de Argentina, hacen migas para que Venezuela vuelva al redil de la "democracia" que EE.UU promueve como el único estandar de convivencia social y civilizada.

Y la prensa europea, tipo El País, lo propagandiza con ese tono de gendarme colonial a nombre de la "Comunidad Internacional" (véase la captura que ponemos como imagen de este artículo).

Gustavo Petro ha dicho esto en una conferencia en París, donde fue recibido con todos lo honores: "¿Va a haber elecciones (en Venezuela)? Sí, en 2024. ¿Quién va a ganar? En eso ya no entro. La gracia es que sea el pueblo venezolano el que se exprese libremente. Las negociaciones en México tienen que llevar a eso, a darle garantía al que pierda.”

De manera que, para Petro, Nicolás Maduro no sería el presidente legítimo, porque fue elegido en un proceso donde no habían garantías. Cuando fue la oposición venezolana la que se retiró, motu proprio, del proceso del 2019 de manera sorpresiva. Ha habido reportes donde se afirma que llegó una llamada de EE.UU para que abandonaran las conversaciones en México.

Y en una declaración más reciente ha dicho, Petro: "Pido un desescalamiento de la conflictividad política, la entrada de Venezuela en el sistema de derechos humanos, la amnistía general y el desbloqueo general de la economía.”

¿Desbloqueo general de la economía (léase liberalización para que ingrese el gran capital)? ¿Y las sanciones contra Venezuela? ¿Y las guarimbas que, con la Embajada yanqui detrás, buscaron replicar las llamadas Revoluciones de Colores para derribar al gobierno chavista?

Europa y con ella Macron quieren el petróleo Venezolano, como lo quiere EE.UU. Ahora que la crisis energética aprieta, a Europa se le ocurre activar esta herramienta de presión: "Que Maduro convoque elecciones libres y creíbles", como si las que llevaron a Maduro a reelegirse no hubiesen sido legítimas, sólo porque el norte imperial tomó la decisión de desconocerlas y nombrar como presidente a su títere Juan Guaidó.

Bueno, pues, Gustavo Petro juega un juego cada vez más claro. Latinoamérica tiene suficiente experiencia darse cuenta de ello.