POLICIA BUSCA IMPEDIR QUE PROVINCIANOS LLEGUEN A LA CAPITAL

Contingente policial y militar bloquea principales carreteras para impedir el paso de convoyes provincianos.

Centenares de compatriotas del Perú profundo, dispuestos a hacer sentir su lucha en la capital, emprendieron ayer su desplazamiento siendo despedidos en sus comunidades de origen con diversas muestras de afecto, al calor de asambleas donde las palabras de los asistentes -hombres, mujeres, niños y ancianos-, alentaron a los que parten y comprometieron a los que se quedan para continuar en la batalla por un Perú diferente.

En Andahuaylas advitieron respecto a la actitud de algunas autoridades que podrían traicionar y llamaron a estar vigilantes. "Esa constitución fue aprobada por una minoria, vamos a pisotear esa constitución y retornar transitoriamente a la del 79, y luego escribiremos una nueva carta magna que garantice el beneficio de todos los hermanos", aseguró un dirigente. Por su parte un estudiante afirmó: "Los jóvenes necesitamos una educación de calidad, un gobierno que sea ejemplo. Ellos habrán pasado por instituto para llegar a ser policías, pero no tienen educación porque no saben respetar al prójimo, no saben respetar al campesino". Una madre concluyó "Si no luchamos ahora, siempre vamos a ser pisoteados. Ahora o nunca". 

Los convoyes conformados por camiones, camionetas, autos, buses se encaminan a Lima. Algunos ya encontraron el escollo de un contingente policial apostado en la carretera por la entrada desde Ica, carretera central o panamericana norte.

Lima y Callao han sido declarados en estado de emergencia y ayer la prensa concentrada se dedicó a infundir terror en sus programas dominicales. Todos estuvieron plagados de reportajes sobre la violencia criminal y trataron de inducir a la población de que aquello que se avecina en estos días es más de lo mismo, agravado por el supuesto vinculo de la protesta con el otrora movimiento subversivo Sendero Luminoso, ante lo cual solo cabe la respuesta represiva de las fuerzas armadas y policiales.

La dictadura terrorista en su reducto se apresta a sacar las garras y dientes. Los luchadores sociales avanzan hacia una nueva jornada. Estos esperan ser acogidos y apoyados por los residentes en Lima -sus paisanos-, así como estudiantes y otros colectivos sociales que se vienen sumando a la inédita protesta popular.