PIMENTEL: AL GUERRAZO ABREN FOSA COMÚN Y POBLACIÓN PROTESTA

El establecimiento de fosas comunes, necesario ante la situación crítica del Covid-19, no obstante, debiera ser consensuado con la población.

El denominado Comando Regional COVID-19 decidió que tres mil metros de un terreno de cinco hectáreas de la Sociedad de Beneficencia de Chiclayo (SBCh), en el distrito de Pimentel, sea habilitado como fosa común para las víctimas de la pandemia del coronavirus.

Así lo señaló el alcalde de la Municipalidad Provincial de Chiclayo (MOCh), Marcos Gasco Arrobas, quien precisó que esta medida se tomó en coordinación con el presidente de la Beneficencia, Oswaldo Otiniano que cedió parte del bien, ubicado en el sector San Lorenzo.

Pero Pimentel, el famoso balneario en el norte del Perú, inició protestas.

Una moradora narró que en el sector San Lorenzo-José Abelardo Quiñones, muy cerca de unas 20 viviendas y de un colegio privado, arribaron la mañana del sábado unos (100) militares, para evaluar las posibilidades de entierros para personas fallecidas por Covid-19.

Sin embargo, horas después (4:00 de la tarde), “aprovechando la inmovilización, llegaron unas 100 personas, entre militares, policías y autoridades, con cuerpos para enterrarlos”, narró la denunciante vía teléfono a una emisora local.

El Gerente General de la municipalidad distrital de Pimentel, Gustavo Bardales Miñope, en una Denuncia Pública detalla los hechos:

“A inicios del presente año La Sociedad de Beneficencia de Chiclayo, solicita a MDP emita el Certificado de Zonificación y Compatibilidad de Uso para la construcción de un cementerio, trámite administrativo que fue evaluado en su oportunidad y que concluyó que la zona determinada dentro del Plan de Desarrollo Urbano de Pimentel es INCOMPATIBLE para los fines solicitados por cuanto está considerado como una residencial”.

El alcalde distrital de Pimentel es el Ing° Roberto Jacinto Purizaca, quien había sido también autoridad entre el 2007-2010. Invocando la situación de emergencia, el alcalde de Chiclayo, Marcos Gasco Arrobas, levantó graves cargos contra su par Purizaca:

“Es lamentable que un alcalde con megáfono en mano incentive a la violencia y coloque en riesgo a la población que puede infectarse del coronavirus. Las víctimas mortales de esta enfermedad necesitan descansar en paz.”

Lo real es que el “Comando Covid” y la autoridad chiclayana, que parecen investidos de un poder sin límites, han convertido una zona urbana de Pimentel en una fosa común. Y lo han hecho, obviando a las autoridades locales, quienes tienen que responder ante los pobladores.

La pandemia, que está desatando temores crecientes por lo incierto de la respuesta de las instituciones públicas, genera en los ciudadanos reacciones de autoprotección, totalmente comprensibles y legítimas.