PABLO MILANÉS MUERE EN ESPAÑA A LOS 79 AÑOS

Prolífico cantautor cubano, icono de la música latinoamericana, nos lega más de 60 discos y formidables canciones

Pablo vivía en Madrid desde el 2017 y recibía tratamiento por una enfermedad oncológica. El verano pasado había visitado la isla para dar a sus compatriotas el que sería su último concierto, en silla de ruedas.

Innovador de raza, participó en el Grupo de Experimentación Sonora entre 1969 y 1974, junto a Silvio Rodríguez y Noel Nicola entre otros, aportando a transformar los modos de entender y hacer la música cubana, lo que germinó en el movimiento de la Nueva Trova, que introdujo en la canción popular contenidos políticos y sociales pero tratados con hondo lirismo.

En los setenta, los años de las dictaduras chilena y argentina, la Nueva Trova se convirtió en América Latina en el alma de sectores de izquierda. Pablo pergeñó canciones políticas como Yo pisaré las calles nuevamente, La vida no vale nada, o Yo me quedo. Pero quizás tanto más recordadas sean sus canciones de amor y desamor, como la imperecedera Yolanda.

No concilió con los yerros y desviaciones de la Revolución cubana: “Soy un abanderado de la revolución, no del Gobierno. Si la revolución se traba, se vuelve ortodoxa, reaccionaria, contraria a las ideas que la originaron, y uno tiene que luchar”. Y Pablo siguió luchando, elevando su canto hasta trascender sus breves linderos.

Eternamente, Pablo.

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Con información de El País