LA INJERENCIA Y EL DOBLE RASERO

La  cancillería peruana declaró persona no grata al embajador de México, aduciendo injerencismo, mientras la embajadora de EEUU se pasea por palacio, batuta en mano.

El gobierno usurpador de Dina Boluarte, luego de declarar persona no grata al embajador de México, dio un plazo de 72 horas para su salida. La razón que esgrimen es: “Por las reiteradas expresiones de las más altas autoridades de ese país sobre la situación política en el Perú que constituyen injerencia en nuestros asuntos internos y, por lo tanto, son violatorias del principio de no intervención”.

Los políticos golpistas y su prensa adicta no han dejado de hablar de “injerencismo”, refiriéndose a las declaraciones realizadas por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), respecto a la situación del Perú. El doble rasero y la desfachatez que muestran estos políticos y su prensa no tienen reparos, pues como hemos sido y somos testigos, sobre Venezuela, su realidad y sus gobernantes destilan las críticas más ofensivas que les viene en gana.

Como en muchos otros aspectos la conveniencia política y económica, priman por sobre toda normatividad, ley o derecho. Si se hubieran dado criticas similares, de otros gobiernos, contra el presidente Pedro Castillo, hubiesen sido aceptadas y hasta usadas como argumento para nuevas mociones de vacancia, pero tratándose de los golpistas, entonces, levantan al cielo sus gritos escandalizados.

Alberto Otárola luego de ser nombrado como primer ministro del gobierno usurpador, señaló “Hacemos un llamado a que el señor López pare de referirse del Perú porque hemos conseguido con mucho esfuerzo que el país esté en paz. No vamos a permitir que personas que no tienen ninguna relación con el Gobierno puedan manifestarse, causando incesante intromisión en los asuntos internos del país”.

“El esfuerzo para conseguir la paz” a la que se refiere el señor Otárola, debe entenderse como el asesinato de 30 ciudadanos peruanos y el casi millar de heridos por balas de armas de guerra. En los primeros meses del gobierno de Pedro Castillo, el congresista Jorge Montoya —en audio que se hizo público—, señalaba “Yo sí creo que la vacancia va a ser complicada. No va a ser como la de Vizcarra, como la de Kuczynski que renunció. Esta vacancia va a tener su cuota de sangre”. Al ser preguntado por el audio Montoya se reafirmó diciendo “En ese contexto, dije que si hacemos esto (vacancia), va a haber sangre, heridos y muertos, como hubo en la manifestación donde fallecieron los dos chicos, cuando quisieron incendiar el Congreso y eso es lo que va a suceder”.

Frente a lo dicho por el congresista, Dina Boluarte señalaría: “Rechacemos las invocaciones a hechos de sangre por quienes buscan la vacancia y exacerban la polarización política en el país”. Hoy esta señora, a través de las fuerzas militares y represivas, y de la mano de la derecha y extrema derecha del Congreso, es quien aplica esa anunciada masacre, ese hecho de sangre contra el pueblo peruano.

En relación a las medidas de la cancillería del Perú frente a la embajada mexicana, el presidente de México Andrés López Obrador (AMLO), manifestó “Lamentamos la decisión del Gobierno del Perú, un gobierno muy cuestionado en su conjunto por su proceder. Sobre todo por optar por la represión y no buscar una salida mediante el diálogo, con el método democrático de convocar a elecciones lo más pronto posible para evitar que haya una situación de inestabilidad política que, como hemos dicho muchas veces, afecta fundamentalmente al hermano pueblo del Perú”.

 

SÍ A LA INJERENCIA DE EEUU

Pero el doble rasero y la desfachatez de quienes condenan la “intromisión”, no se limita a los casos expuestos. Justamente AMLO hace un señalamiento clave en relación a que el verdadero gobierno injerencista es Estados Unidos y no México, en su conferencia de prensa del día de ayer señaló “hablaremos con Byden de que no haya injerencismo, que ya no haya cosas como las de Perú, porque estén involucrados o no los estadounidenses en Perú, hay sospechas, porque no cuidan ni siquiera las formas, el primer mensaje después de la destitución del presidente Castillo, fue el de la embajadora de EEUU en el Perú, y luego, cuando declaran el estado de emergencia va la embajadora… a entrevistarse con la presidenta nombrada por el Congreso, en palacio de Lima… no se puede poner o quitar gobiernos en América Latina al antojo de nadie”, señaló.

Además hay que considerar que un portavoz del Departamento de Estado de EEUU, dijo a la agencia internacional de noticias EFE que el Gobierno (EEUU) “celebra” la designación de Boluarte como presidenta y tiene ganas de empezar a trabajar con ella y con su Administración.

Otro hecho que ha saltado a la luz es que la embajadora de EEUU en Perú, Lisa Kenna, ha sido agente de la CIA, y que un día antes del golpe contra el presidente Castillo, se reunió con el entonces ministro de Defensa Gustavo Bobbio Rosas.

¿Casualidades o verdadera injerencia?