Cerca de 100,000 despidieron a los héroes caídos

LA DICTADURA NO SE DETIENE Y SIGUE ASESINANDO AL PUEBLO

Ayer en Cusco, se registró un nuevo crimen por parte de la dictadura de Dina Boluarte. En Puno una gran multitud acompaña el entierro de los 17 compatriotas caídos en la protesta.

Ayer, en la ciudad de Cusco la lucha de los pueblos continuó con vehemencia, con la certeza de que la causa que los motiva es justa. La política cruel y represiva del Estado cuyo único objetivo es sofocar a sangre y fuego el reclamo popular, consumó un nuevo crimen contra el presidente de la comunidad de Anansaya Urinsaya Ccollana de Anta, Remo Candia Guevara (50), quien según Abel Paucarmayta, gerente regional de Salud de Cusco, murió víctima de un proyectil de arma de fuego.

Asimismo, Paucarmayta agregó que son muchos los heridos —medio centenar registrados oficialmente— que han llegado al hospital y Centros de Salud por impactos de bala.

Es importante señalar que todo esto ocurrió en presencia de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que visita nuestro país lo cual al parecer solo sirvió para amenguar la crueldad con que se viene asesinando a los ciudadanos peruanos que exigen la renuncia de Dina Boluarte, el cierre del Congreso y una Asamblea Constituyente.

Mientras esto ocurría, en Puno, una marcha multitudinaria, se calcula entre 90 y 100 mil personas, acompañó los féretros de 17 peruanos que durante las protestas para derrocar a la dictadura cívico militar de Dina Boluarte y al Congreso golpista, fueron asesinados a manos de policías y militares. Durante las exequias la población reconoció la valentía y el heroísmo de estas personas que dieron su vida por conseguir una patria más justa y soberana.

Familiares y pobladores clamaron ¡justicia!, y los gritos a viva voz: ¡la sangre derramada jamás será olvidada!, y ¡asesinos! —frente a filas de policías, apostados en diferentes partes de la ciudad— retumbaron en las calles de Juliaca.

Por su parte, Jorge Chávez Cotrina, coordinador de las fiscalías contra el crimen organizado, confirmó que los 17 civiles asesinados en la ciudad de Juliaca murieron a causa de proyectiles de arma de fuego. Las investigaciones que se han abierto son por homicidio calificado y lesiones graves, según el fiscal Guido Pilco quien estuvo a cargo de la necropsia.

Durante el día de hoy se confirmó que un menor con iniciales B. A. J. de 15 años de edad, luego de haberse encontrado en UCI (Unidad de cuidados Intensivos) en el Hospital Carlos Monge Medrano de Juliaca murió debido a las graves lesiones que tenía en la cabeza ocasionadas también por un proyectil

Es importante señalar que resultaron claves las oportunas denuncias del personal médico haciendo conocer a través de las redes que se pretendía cambiar la causa de muerte para señalar que éstas se debieron a contusiones, producto de piedras tiradas por hondas y huaracas.

La lucha también se despliega en el ámbito de la salud. El personal médico se viene desenvolviendo con profesionalismo y un alto espíritu solidario por las mujeres y hombres que desarrollan las jornadas de protesta, incluso arriesgando su vida.