JUSTICIA ECUATORIANA CONDENA A 8 AÑOS A EX PRESIDENTE RAFAEL CORREA

El lafware o judicialización de la política, desatado en Latinoamérica para silenciar a dirigentes políticos de izquierdas, se ceba hoy con el ex presidente ecuatoriano.

Un Tribunal de Ecuador declaró culpables del delito de cohecho al ex presidente Rafael Correa y a varios funcionarios de su gobierno y los sentenció a ocho años de prisión en el marco de la causa "Sobornos 2012-2016".

"En mérito de la prueba actuada en la audiencia de juicio, resuelve lo siguiente: 1. Declarar la existencia del delito de cohecho pasivo propio agravado (…) Declarar la culpabilidad de los procesados RAFAEL VICENTE CORREA DELGADO y JORGE GLAS ESPINEL, en calidades de autores mediatos, por instigación, conforme el artículo 42 CP [Código Penal]", dice la sentencia.

La sentencia añade que para Correa, Glas y otros ex funcionarios se determina "las penas privativas de libertad de 8 años, a cada uno de ellos, de acuerdo a lo establecido en el artículo 287 CP [Código Penal]". Asimismo, inhabilita a Correa por 25 años en el ejercicio de algún cargo público.

Está pendiente una lectura atenta a los argumentos y pruebas de las autoridades judiciales ecuatorianas en el proceso seguido. Pero, desde el inicio, se observó en ellas una clara aplicación del lafware, impulsado desde el Norte imperial contra dirigentes políticos de la izquierda latinoamericana.

Tal había ocurrido con el ex presidente brasileño, Inacio Lula Da Silva. La endeble "prueba" de un duplex que nunca habitó ni compró, fue suficiente para enviarlo a prisión. Pero una acertada combinación de la lucha de masas, lucha jurídica y denuncia internacional, por parte de sus seguidores, llevó a que recuperara su libertad.

Más aún, los mediáticos "héroes" judiciales, orquestados por la prensa internacional monopólica, quedaron al desnudo de su aplicación del lafware o deliberada judicialización de la política. Audios comprometedores, mostraban al juez Sergio Moro coordinando con el fiscal del caso, medidas contra Lula Da Silva.

Rafael Correa respondió a través de su cuenta de Twiter:

"Bueno, esto era lo que buscaban: manejando la justicia lograr lo que nunca pudieron en las urnas. Yo estoy bien. Me preocupan mis compañeros. De seguro ganaremos a nivel internacional, porque todo es una mamarrachada, pero toma años. De tu voto depende que esta pesadilla acabe".

La sentencia ocurre cuando, ante los ojos del mundo y el horror del pueblo ecuatoriano, el régimen de Lenin Moreno ha mostrado una desastrosa incapacidad para enfrentar la Covid-19.

Ante la cercanía de un escenario electoral -el 7 de febrero del 2021 son las próximas Elecciones Generales-, los aparatos de justicia, alineados con el régimen, habrían acelerado la sentencia para impedir la participación de quien fuera el líder de la Revolución Ciudadana.