HASTA SIEMPRE COMPAÑERO LUIS CALDERÓN

Con él se va uno de esos activistas y revolucionarios clásicos, que combaten por el pueblo hasta su último aliento. Falleció este 24 de octubre en Villa El Salvador.

Fundó y dirigía un periódico popular cuyo mérito principal no fue solo su constancia, sino y sobre todo su postura desde y por los de abajo. A su estilo, Luis Calderón Lindo, tal como él era, disparaba titulares desafiantes desde El diario. Eran gritos de guerra. Casi pintas murales, que debían ser aguardados por los sectores de pueblo que padecen en carne viva los golpes del sistema y que rechazan las medias tintas.

Pero no eran los lugares comunes de la prensa burocrática de las centrales sindicales. O la de los seudo partidos de la izquierda reformista cada vez más apoltronada e inocua. Eran afiladas palabras que señalaban un problema concreto de nuestra vertiginosa coyuntura y trazaban una neta posición. Tía María fue en el último tiempo una de sus mayores y dramáticas preocupaciones. Entendió, palabras más, palabras menos, a qué iba el actual dictador Martin Vizcarra. Le concernía mucho la escena latinoamericana: Lula, Evo, Correa, etc.

Calderón se había ido formando en el periodismo y en la ciencia económica, a lo largo de los años. Había mucha sustancia en su periódico colorido y combativo. Varió, es cierto, debido a las decepciones y reveses sufridos, desde una postura marxista-leninista hacia una variante del velasquismo. Pero siguió siendo, en muchas cosas, el mismo.

En el número dedicado a su memoria (El diario, N° 134, diciembre del 2019), se detalla su biografía. Se mencionan sus primeras armas en la prensa con la fundación del periódico La Razón. Ahí nos conocimos varios incipientes escritores o protoperiodistas. Yo cursaba los primeros ciclos de Comunicación Social en San Marcos. Él era un militante insomne entregado a la causa del socialismo con una devoción sin límites. Acababa de romper con la IU de Alfonso Barrantes por entregarle la victoria a Alan García, sin disputar la segunda vuelta electoral en 1985.

Con él se va uno de esos activistas y revolucionarios clásicos, que combaten por el pueblo hasta su último aliento. Falleció este 24 de octubre en Villa El Salvador. Hasta siempre querido Luis Calderón.