GOBIERNO USURPADOR DE DINA BOLUARTE EJECUTA UNA NUEVA MASACRE CONTRA EL PUEBLO

Ayer en la ciudad de Juliaca, Puno, fueron asesinados 17 peruanos por una salvaje represión policial y militar de la dictadura que encabezan Boluarte y el congreso golpista.

En el contexto de paros y marchas de protesta a nivel nacional, grandes y masivas movilizaciones se desplegaron en la región Puno, la respuesta de la policía y de los militares fue ejecutar una nueva masacre contra el pueblo.

Según informes oficiales de la DIRESA-Puno (Dirección Regional de Salud de Puno) solo el día de ayer fueron asesinados 17 hermanos puneños de la ciudad de Juliaca (provincia de San Román), se registra así mismo, casi un centenar de heridos, muchos de ellos en situación de gravedad.

Entre las víctimas de este crimen se registra la muerte de una mujer menor de edad (17 años) con iniciales Y.A.H. Hasta el momento suman ya 6 los menores de edad asesinados en todo el país.

También fue confirmado el asesinato de Marco Antonio Samillan Sanga (31) un médico que se encontraba auxiliando a los heridos. Si hay algo de democrático en el régimen golpista de Boluarte son sus crímenes: hombres y mujeres, mayores y menores de edad, periodistas, personal de salud. No hay distinciones: todos fueron asesinados o heridos en su gran mayoría por proyectiles de fuego, como respuesta a las protestas populares que, desde hace un mes, se vienen realizando en el Perú.

Hasta el momento las cifras oficiales de crímenes perpetrados por esta dictadura cívico-militar que encabeza Dina Boluarte, según región son: Arequipa (2), Junín (3), Cusco (3), La libertad (3), Apurímac (6), Ayacucho (10), Puno (17), sumando un total de 44 asesinatos a manos de las llamadas “fuerzas del orden”.

Un día antes, el domingo 8, Jorge Montoya había publicado en su cuenta de Twitter “Si no se restablece el principio de autoridad, todo está perdido. Las fuerzas del orden deben estar autorizadas a disparar”, luego retiraría este mensaje de su cuenta. Pero esto no es nuevo en este militar retirado, a inicios del 2021 se filtró un audio en la cual manifestaba que sacar a Pedro Castillo del gobierno iba a implicar una “cuota de sangre”.

Similarmente, hace un mes, exactamente el 12 de diciembre, la congresista Patricia Chirinos ordenaba a todo grito a los ministros y a Boluarte que saquen a las calles a las Fuerzas Armadas y que declare "toque de queda para recuperar el orden público". Y estas posturas son las que claramente vienen siendo ejecutadas por la señora Boluarte y su consejo de ministros.

El médico Enrique Sotomayor, jefe del Departamento de Emergencia del hospital "Carlos Monge Medrano" de Juliaca, en horas de la tarde brindó declaraciones señalando que hasta ese momento ya había 9 muertos producto de proyectiles de armas de fuego, y llamó la atención que tanto muertos como heridos tenían “disparos de proyectiles que luego de entrar al cuerpo explotan dañando órganos y generando heridas múltiples dentro del cuerpo”. La acción criminal de este gobierno y de sus perpetradores está clara.

La señora Boluarte balbucea con impostado rigor y énfasis frases cantinflescas, aparenta una ingenuidad ridícula que desenmascara más su entraña reaccionaria. Semanas atrás interrogaba “¿qué se gana con mi renuncia?”, ahora dice “lo que me piden no está en mis manos, la asamblea Constituyente no está en mis manos, el cierre del Congreso, tampoco”. ¿Y su renuncia? ¿acaso no se lo piden? Su papel de extraviada que no se percata de lo que ocurre a su alrededor solo la muestra más cobarde y repugnante.

La indignación de los pobladores puneños y peruanos frente a estos crímenes se acrecienta. La exigencia de su renuncia y los gritos de ¡Dina asesina!, se repican en todas las marchas, y en todas las regiones del Perú.