EXAMINANDO LA CAÍDA DE NETFLIX

Las acciones de Netflix cayeron estrepitosamente en abril reciente. Diversas son las explicaciones que han pretendido sus voceros.

La empresa con sede en Los Gatos (California, EE UU) contaba hace un mes con 221,8 millones de abonados a su servicio de "streaming" en todo el mundo, pero su capacidad de atraer a nuevos clientes continuaba desacelerándose, y más aún, muchos estaban desafiliándose. Solo en los tres primeros meses del 2022 había perdido 200 mil suscriptores.

En Wall Street se registró un desplome del 35% en sus acciones y los voceros de la empresa dieron explicaciones que no convencieron. Los dos factores a los que Netflix atribuyó esta ralentización son la entrada de nuevas competidoras en el mercado del "streaming", como Disney y Apple, y la falta de estrenos en la primera mitad del año, cuyos rodajes se habrían aplazado a causa de la pandemia. Otro de los factores sería la guerra en Ucrania donde se habrían perdido, transitoriamente, miles de clientes.

Pero existe un aspecto del lado de los suscriptores que no se ha analizado a profundidad y es el referente a los contenidos que ofrece Netflix. En diversas series prima la violencia y la difusión de personajes paradigmáticos bisexuales u homosexuales. Baste mencionar “Elite”, con protagonistas adolescentes, desbocados entre “diversidad sexual”, drogas, enfermedades, acoso, corrupción y asesinatos. En otras series, se introduce tal referente como complemento “necesario” de la trama, por ejemplo, en “Cadena Perpetua” donde la directora de la prisión vive casada con una política de Nueva York del mismo sexo.

Un sector de quienes abonan cada mes a la empresa para que sus hijos sean influenciados ideológicamente por estos contenidos, compatibles con la llamada "ideología de género", no estarían dispuestos a continuar haciéndolo.