Congreso agotó su 'bala de plata'

EL EJECUTIVO CONSIDERÓ DENEGADO SU PEDIDO DE CUESTIÓN DE CONFIANZA

La prensa del sistema escamotea que el Ejecutivo ha interpretado que la denegación o rehusamiento a aceptar la cuestión de confianza, significa que el Congreso se coloca a tiro de su disolución.

En mensaje a la nación de la noche del 24 de noviembre, el presidente Pedro Castillo consideró rehusada de manera expresa por el Congreso, la cuestión de confianza formulada por el ahora renunciante premier Aníbal Torres.

Torres había presentado tal recurso ante el Congreso, para que sea derogada la Ley 31399 o Ley Antirreferéndum.

El congreso arguyó que el pedido de Torres excede el marco constitucional:

 “Resulta evidente que lo planteado por el ministro Torres excede el marco constitucional y legal debido a que desconoce las competencias del Congreso como titular de la relación fiduciaria entre el Ejecutivo y el Legislativo. En consecuencia, representa una grave alteración al Estado constitucional de derecho y la separación de poderes”, declaró el presidente de la Mesa Directiva, José Williams Zapata.

“Por ello, la Mesa Directiva ha acordado, por mayoría, rechazar de plano la cuestión de confianza planteada por el presidente del Consejo de Ministros por tratarse de materias prohibidas para el planteamiento de una cuestión de confianza. (…) Asimismo, hemos exhortado al Consejo de Ministros a respetar escrupulosamente los parámetros constitucionales y legales para la presentación de la cuestión de confianza”, finalizó Williams.

Sincronizada con aquella postura, el Tribunal Constitucional, se apresuró a declarar “Constitucional” la aberrante ley que mutila el derecho ciudadano al referéndum y lo confisca a favor del Congreso.

La prensa del sistema se ha encargado de escamotear que el Ejecutivo ha interpretado que la denegación o rehusamiento a aceptar la cuestión de confianza, significa que el Congreso se coloca a tiro de su disolución.

Esta prensa coloca la renuncia de Aníbal Torres como una suerte de “abandono del barco” (léase H13, de este viernes).

En otro caso, tergiversa el significado de la renuncia de Torres al denominar de forma insidiosa como “caos” lo que es la natural crisis del gabinete (Léase el diario La República de hoy viernes).