CURSO “HISTORIA DEL TERRORISMO”: UNA VISIÓN MANIQUEA DE LA REALIDAD PERUANA

El fujimorismo impuso ley para enseñar en los colegios la versión que siempre les convino.

Exacerbar el temor ante el cuco de un aparente resurgimiento subversivo, arrinconar a sus adversarios políticos con la dicotomía condena/apoyo, y mantener el enfrentamiento, el espíritu de venganza y la impunidad son máximas del fujimorismo desde que nació bajo los auspicios de Alberto Fujimori.

Ahora tales postulados pretenden ser llevados a las aulas escolares: la iniciativa de la congresista Jeny López Morales de Fuerza Popular fue aprobada en el cuestionado congreso peruano con 81 votos del conglomerado de derecha: Fuerza Popular, Renovación Popular, Avanza País, Alianza para el Progreso, Acción Popular y Podemos Perú. Es decir un congreso con el 5% de aprobación acomete para imponer lo que supone debe estudiar o no la juventud del país.

Obviamente, la versión que tendrían que impartir los docentes de secundaria es la que siempre han manejado los fujimoristas: que el peor mal del país es el terrorismo y que ellos son la garantía para conjurarlo, que no hubo violaciones de derechos humanos por parte de las Fuerzas Armadas ni de grupos paramilitares y que toda otra versión es un atentado contra la patria, la democracia y una concesión, afiliación o pertenencia a Sendero Luminoso o al MRTA (Movimiento Revolucionario Túpac Amaru), incluida la versión de la Comisión de la Verdad y Reconciliación.

Como parte de su argumentación, el proyecto de ley sostiene que los jóvenes, especialmente los limeños, no conocen la historia y pueden confundir a los líderes de ambas organizaciones subversivas con luchadores sociales, filósofos e incluso artistas y “el riesgo es puedan ser captados por estos grupos radicales de ideología marxista-leninista-maoísta que actualmente se insertan en nuestra democracia”.

Es conocido que maoístas se han declarado el Movadef y Patria Roja. Al primero se le impidió participar en la “democracia” y el segundo, que sí vive inserto y sirviéndose de la misma, es capaz de aliarse con la derecha para conservar sus prebendas en la Derrama Magisterial. El tercer supuesto maoísta sería el gobierno, por acusación e imputación ininterrumpida de todos los medios de la prensa concentrada —incluido Hildebrant en sus trece— incluso desde antes de que Pedro Castillo asumiera la presidencia.

El proyecto reitera la importancia de que los adolescentes de todo el país reciban la enseñanza de lo “que verdaderamente ha sido y es el terrorismo en nuestro país”. ¿Con qué investigación o criterio se deduce lo que es verdadero? Y no solo eso, suscribe “ha sido y es”, en otras palabras, no solo se refiere al pasado sino que señala un supuesto terrorismo presente. ¿Quién es? Nuevamente el mismo acusado o afines.

Este curso, concebido bajo tales conceptos, lejos de servir a formar un espíritu crítico en el adolescente, lo que busca es manipularlo mediante una versión tendenciosa y que propicia el enfrentamiento. El tufo fascista del texto se revela cuando muestra su preocupación por la existencia de versiones distintas en internet. Para las mentes que lo redactaron solo debería existir un pensamiento y único. El suyo por supuesto