COVID-19 PERÚ: 8 MUERTOS POR REPRESIÓN ESTATAL EN PENAL CASTRO CASTRO

El jefe del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) dijo que fueron tres los fallecidos. Periodistas independientes informan de ocho muertes.

El jefe del Instituto Nacional Penitenciario del Perú (INPE), Gerson Villar, señaló que tres reos fallecieron tras masivas protestas en el penal Castro Castro, en el distrito limeño de San Juan de Lurigancho.

Sin embargo, el periodista Beto Ortiz, a través de sus redes sociales, informó que no fueron tres, sino ocho, los fallecidos.

"Dice que hubo tres y fueron ocho. Falló por cinco. Alguien que le enseñe al jefe del INPE a contar sus muertos", posteó Ortiz.

Villar, por su parte, sostuvo que "la protesta ha sido generada exactamente en seis pabellones. Ha habido intervención de la fuerza policial y me han informado que existen tres fallecidos. Se está investigando cuál es la razón de ello". Dijo que los agentes no utilizan armas de fuego, sino armas no letales como "escopetas perdigoneras".

Los informes de necropsia, que empiezan a circular, no obstante, lo estarían desmintiendo.



"Estoy regresando del penal de Chimbote y a la espera de investigaciones más específicas, para determinar cuál ha sido la causa de los fallecimientos", agregó el titular del INPE.

Este lunes, vecinos de San Juan de Lurigancho informaron que en varios pabellones del penal Miguel Castro Castro se escuchaban gritos, golpes y hasta disparos.

Es muy difícil, según fuentes consultadas, que el sólo empleo de perdigones cause un número de muertes como el señalado. Se desconoce, por otra parte, cuántos murieron infectados por coronavirus.

Varios internos, denunciaron sus familiares, tienen síntomas de coronavirus, pero no son aislados y menos llevados a un hospital.

En la mañana de ayer, desde el interior de Castro Castro, se reportó la muerte de dos presos políticos. Sólo se supo el nombre de uno de ellos: Carlos Galindo Garfias quien purgaba cárcel por delito de subversión en el pabellón 4 A.

En imágenes que circularon por la tarde de ayer lunes, ya aparecía la totalidad de la población penal en pie de lucha. Reclamaba por la expansión del coronavirus en medio del hacinamiento, y por que personas mayores de 70 u 80 años fueran confinadas a prisión domiciliaria.

Asimismo, protestaban ante la inacción de las autoridades penales, del INPE y del personal médico.

Han debido ocurrir trágicos decesos, cuyo número rebasaría la cifra oficial, para que las autoridades pongan cartas en el asunto.

Pero las causas de las muertes requieren un seguimiento preciso. Todo es posible en un régimen cuyo centro de gravedad ha sido -muchas veces con perversión extrema-, el cultivo de elevadas cifras en las encuestas a costa de todo.