BOLSONARO: «LIMPIEZA IDEOLOGICA» PARA IMPULSAR PRIVATIZACIONES

Jair Bolsonaro inicio su ofensiva privatizadora, su 'limpieza ideologica' y trama, con EEUU, la instalación de bases militares.

La ciudadanía “dijo basta a las ideas socialistas y comunistas”, afirmo el ministro de la Casa Civil, Onyx Lorenzoni, uno de los ministros más cercanos de Bolsonaro, al término de la ultima reunión del Consejo de Gobierno de Brasil.

El ministro de la Casa Civil― jefe de Gabinete―, ha ahondado en la retórica contra “los comunistas” y en su intención de “despetizar el país”, en referencia a los gobiernos del Partido de los Trabajadores, al anunciar que los cargos de confianza contratados por sus predecesores serán despedidos.

Apenas tomara posesión, él mismo echó de sus empleos temporales a los 320 que había en su ministerio. "No tiene ningún sentido tener un Gobierno con el perfil que tenemos con las personas que defienden otra lógica, otro sistema político, otra organización de la sociedad", a su juicio porque, recalcó, la ciudadanía de Brasil “dijo basta a las ideas socialistas y comunistas que en los últimos 30 años nos llevaron al caos actual".

En efecto, no podría explicarse tal purga por razones de ideología, sin el plan de privatizaciones. La receta que Bolsonaro les ofreció a los brasileños, durante la campaña electoral, para salir de la crisis, consistía en vastas privatizaciones. Y si bien se señalaba como parte del problema, el tamaño del Estado, lo mas oculto en el discurso era que eso implicaría el drástico recorte del gasto público de los programas sociales y servicios básicos.

La panacea de la reducción del Estado, según Bolsonaro, dará un fuerte impulso a la economía. Ello mismo dará margen para la mejora de la seguridad de los brasileños.

Jair Bolsonaro ha anticipado este jueves en un tuit que pretende conseguir 7.000 millones de reales (1.800 millones de euros) con “concesiones de ferrocarril, 12 aeropuertos y cuatro terminales portuarias”. Según Paulo Guedes, líder del equipo económico, el intenso plan de privatizaciones, que no ha precisado, podría suponer un crecimiento de entre el 3% y el 3,5%.

Onyx Lorenzoni, por su parte, ha explicado que “las primeras informaciones dicen que el Estado tiene unos 700.000 inmuebles” por todo el país “lo que genera inmensos gastos de mantenimiento”.

Paulo Guedes, recalcó que el nudo gordiano es la reforma del sistema de pensiones para la que Bolsonaro carece por el momento de suficiente apoyo en el atomizado Congreso. “Si es exitoso (el reto de aprobar la reforma de las pensiones), tenemos 10 años de crecimiento por delante”. Si fracasa, las perspectivas económicas serán malas.

En Brasil, donde las mayores pensiones son las de los parlamentarios, los jueces y los militares, Guedes apuntaría a utilizar esto como carta de negociación. Les ha recordado: “Quien legisla y juzga tiene las mayores jubilaciones y la población, las menores”.

Un punto y aparte representa la cuestión de la ideología de genero. El alineamiento de las izquierdas con esta perspectiva, dio a Bolsonaro un importante argumento para derrotarlas en las urnas. Y sera, a todas luces, un importante factor para sostenerse en el gobierno.