A UN AÑO DE CHALECOS AMARILLOS PUEBLO FRANCÉS PREPARA GRAN HUELGA PARA EL 5 DE DICIEMBRE

Un texto imprescindible sobre la realidad de Francia y el contexto internacional. El movimiento que detonó la protesta general retoma la iniciativa pese al desgaste de un año de lucha, de represión, persecución y maniobras policíacas. (vt).

Mientras el gobierno y los medios de comunicación dominantes de Francia consideran a Evo Morales como un dictador, más no a Sebastián Piñera, el gobierno francés mostró, más que nunca en los últimos 12 meses, el terrorismo del cual es capaz, especialmente durante el primer aniversario del movimiento de los Chalecos Amarillos que tuvo lugar los días 16 y 17 de noviembre 2019 a nivel nacional. Los Chalecos quisieron celebrar un año de existencia, además de su solidaridad con los pueblos chileno y boliviano, sin olvidar las ejemplares e inspiradoras luchas que se están dando en Hong Kong y en Líbano, entre otras actualmente a nivel internacional. Lo que pasó en París el sábado 17 de noviembre es inédito desde el comienzo del movimiento. Tal vez por la huelga general e interprofesional programada para el 5 de diciembre próximo, un evento temido por las autoridades que no dudaron en reprimir fuertemente a los Chalecos por su aniversario a través de sus fuerzas policiales especiales. Éstas tenían como orden y objetivo aterrorizar a la ciudadanía que estaba pacíficamente instalándose el pasado sábado en Place d’Italie, con autorización de la Prefectura de policía de París. Es más, antes de que empezara la marcha, los Chalecos se vieron encerrados en la plaza sin poder salir, mientras la policía dejaba entrar a más gente. Gracias a unos videos, se supo que infiltrados de la policía francesa se hicieron pasar por militantes anticapitalistas conocidos como Black Bloc (anarquistas o comunistas enteramente vestidos de negro y con rostro tapado de negro) para fabricar un episodio violento y así justificar más represión policial. Los Chalecos pudieron desenmascarar y excluir a algunos, pero muchos y muchas militantes presentes se vieron obligadas por las fuerzas del orden a arrodillarse con las manos detrás de la cabeza, posición humillante que recuerda el mantenimiento del orden en los tiempos coloniales de Francia. La Prefectura de policía tomó entonces la decisión de cancelar la protesta, decisión a la cual se opusieron los Chalecos Amarillos que tuvieron sin embargo que seguir marchando de manera improvisada en otras partes de la capital, generando más violencia por parte de las fuerzas del Estado, siendo Francia el único país donde se usan armas de guerra prohibidas por la Unión Europea para reprimir a militantes de movimientos sociales. Al igual que en Chile, muchos Chalecos Amarillos han perdido el uso de un ojo a manos de la policía que sigue actuando en total impunidad, mientras decenas de Chalecos están siendo detenidos y condenados a penas de cárcel. A pesar de esta situación, seguirán las protestas contra la precariedad, el alto costo de vida y los ataques neoliberales del gobierno de Macron. Hace unos días, un estudiante sindicalista se ha suicidado inmolándose con fuego por sus condiciones precarias. El movimiento estudiantil y educativo está fuertemente movilizado, al igual que, desde hace muchos meses, el cuerpo médico, los servicios de emergencia del sector salud y los sindicatos de transporte público, entre otros. Todos, junto a los Chalecos Amarillos, se preparan a la gran huelga del 5 de diciembre.

París, 20 de noviembre del 2019.